La WTA traslada la Copa de Maestras a otro país por denuncias

La Copa de Maestras se prepara para un cambio importante y, después de tres años en Arabia Saudita, buscará una nueva sede a partir de 2027. Este movimiento cierra un capítulo que desde el inicio generó una especie de división en el circuito. La ciudad de Charlotte, en Carolina del Norte, se perfila como la favorita para albergar estos emocionantes encuentros.

Desde que Arabia Saudita se hizo cargo del torneo en 2024, el premio monetario del evento aumentó notablemente, alcanzando un aumento del 72.2%. Esto fue posible gracias al Fondo de Inversión Pública del país, uno de los más grandes del mundo, que cuenta con activos por más de 900 mil millones de dólares. Su influencia, liderada por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, ha sido fundamental en la estabilidad financiera del evento.

En cuanto a los premios, la bolsa inicial de 9 millones de dólares en México creció hasta llegar a 15.5 millones el año pasado. Se espera que la cifra siga en aumento en 2026, aunque esta será la última vez que el torneo se realice en suelo saudí.

Praga y Gdansk habían levantado la mano como candidatas, pero parece que Charlotte tiene la delantera para ser la anfitriona de las WTA Finals de 2027, con un anuncio de la decisión final previsto para fines de abril.

Charlotte como potencial sede

Charlotte, en Carolina del Norte, se posiciona como una opción ideal para recibir a las ocho mejores jugadoras del mundo. Aunque no ha sido sede de un torneo importante desde los años 70, recientemente ha demostrado un gran entusiasmo por el tenis, con entradas agotadas en exhibiciones y una creciente atención de inversores.

El lugar elegido para estos emocionantes encuentros será el Centro de Espectro, un lugar prestigioso y actual sede de los Charlotte Hornets de la NBA, que está siendo renovado con una inversión de 215 millones de dólares. Esta renovación promete ofrecer estándares de alta calidad y una logística impresionante.

Cuestionamientos al proyecto en Arabia Saudita

La llegada de la WTA Finals a Arabia Saudita se fundamentó en la promesa de grandes premios y la expansión del tenis en la región. Sin embargo, no ha estado exenta de controversias. El debate ético ha oscurecido la relación entre la WTA y los organizadores, con serias implicaciones en su contrato.

La WTA ha enfrentado acusaciones de “lavado deportivo”, una estrategia donde instituciones buscan mejorar su imagen a través del deporte. Esta cuestión ha estado presente, junto con la firme oposición de figuras emblemáticas del tenis femenino como Martina Navratilova y Chris Evert, quienes en 2024 manifestaron que organizar un torneo en Arabia Saudita representaría un retroceso significativo, no solo para el deporte femenino, sino para los derechos de las mujeres en general.

La resistencia hacia las restricciones de derechos en Arabia Saudita ha creado un eco mediático difícil de ignorar, lo que llevó a la WTA a buscar un entorno que se alinee mejor con sus valores. Así, el 7 de noviembre comenzará la última Copa de Maestras en Arabia Saudita, donde brillarán las campeonas de 2024 y 2025, Coco Gauff y Elena Rybakina, entre otras destacadas tenistas.

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